27 ago 2012

¿EN BUSCA DE A FELICIDAD?


He oído conceptos equivocados acerca de la felicidad que han ingresado a la iglesia por influencia secular. Espero dar un grano en aclarar ciertos puntos.


Vemos que en el mundo la gente se esfuerza por ser feliz, pone de su voluntad y sus capacidades para lograr la felicidad parcial o completa en esta vida (característico en la posmodernidad actual). Para ello trata de darle significado a ciertas cosas, por más simples o complejas que parezcan. Hay una gran influencia metafísica (pensamiento/confesión positiva). En rasgos generales es lo que ocurre en el mundo, respaldado por un sin fin de métodos naturistas, psicológicos, etc. Muy bien, eso es en el mundo, ¿y que en el cristiano/cristianismo?. 



Se debe tener muy en cuenta que un cristiano no gira sus capacidades y voluntad en torno a sí mismo, en el sentido que el centro del cristiano (y del cristianismo) no es el hombre (uno mismo), sino Cristo. Su enfoque, voluntad, etc., no está basado en la satisfacción de sus propias expectativas, necesidades y deseos, no se esfuerza por ser feliz. Si un cristiano pretende ser feliz en esta vida (y con el empeño que ello seguramente requiere), lo único que está logrando es caer en idolatría personal. La vida del cristiano es completamente distinta a lo que el mundo ofrece, a  las estructuras psicoanalistas. Recordemos lo que le dijo Cristo a un joven (Lucas 18, Mateo 19, Marcos 10): "Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico.". Vemos que Cristo apuntó a lo que le significaba felicidad y satisfacción al joven rico, aquello que era su esperanza de vida, estabilidad, tranquilidad, su seguro de vida, pues Dios conocía su corazón. ¿Estarías dispuesto a dejar aquello que te ofrece "felicidad"? Este joven no conocía realmente a Dios a pesar que bajo su propio punto de vista cumplía con las demandas de la ley dada por Moisés, se puso triste y le dio la espalda a Cristo pues su tesoro estaba en este mundo, no en el cielo. Para este joven era mejor vivir "en plenitud" el presente con las cosas que había acumulado en esta vida producto de su esfuerzo. Es de verdad lamentable.



La satisfacción del creyente no es su felicidad, sino mas bien el cumplimiento de la voluntad de Dios, está en la comunión en su santa presencia. La felicidad del cristiano es aquella que emana de la misma presencia de Dios y se revela como un fruto: el GOZO (Ga. 5:22: "Mas el fruto del Espíritu es amor, GOZO, paz, paciencia,.."). El gozo del cristiano es un estado del alma que no está basado en cuestiones circunstanciales, ni en las posesiones y/o logros personales, es algo trascendente pues está basado en aquel que trasciende nuestra realidad, nuestra vida, nuestras expectativas: nuestro amado Señor Jesucristo. ¡Es increíble el amor y gozo que inunda nuestro ser al estar en su presencia! ¡Wow!!! Difícil es concebir un cristiano amargado, triste, cabizbajo. Aunque podemos pasar por difíciles etapas de prueba (añadida la angustia por los inconversos, por el mundo, la naturaleza, la justicia, etc.), en general un hombre de Dios es alguien gozoso, pues encuentra en Cristo el confort de su alma.



La forma de felicidad que ofrece Dios a sus hijos es un regalo (gracia) que no se obtiene por el esfuerzo humano, o como una recompensa por algún mérito humano. Está basado en los méritos de Cristo al morir por nosotros en la cruenta cruz del calvario, pagando el precio de nuestras transgresiones. Pero CUIDADO! nosotros no creemos en un evangelio "marquetero", sino en uno completo. No creemos en el evangelio ni seguimos a Cristo porque "somos felices", pues Cristo advirtió que "en el mundo tendréis aflicción". Por lo tanto decirle a la gente que crea en Dios para que halle la felicidad, no es correcto! La vida del creyente es difícil, pero tenemos una grandiosa promesa que Cristo nos da, lo cual nos llena: "YO HE VENCIDO AL MUNDO". ¡Gloria a Dios! ¡Nuestro gozo está basado en Cristo! La esencia del evangelio es el amor de Dios manifestado en el sacrificio de Cristo al darnos el perdón de nuestros pecados para tener acceso a la presencia de Dios, una comunión en su santa presencia. El evangelio es el mensaje que transforma el ser, transforma nuestra vida, el modo de ver el mundo, al hombre, la naturaleza, etc. 



Hay mucho por mencionar a este respecto, más aún en esta posmodernidad inundada con metafísica positivista. El hecho que un cristiano conozca realmente a Cristo no significa que sea inmune a los problemas, o a pasar por momentos difíciles. Dios usa muchas cosas para moldearnos a imagen de su hijo, es un proceso largo, suele ser algo doloroso debido a nuestra dureza, pero que al final produce en nosotros alabanza y gloria a nuestro Dios. Tengan cuidado en centrar la doctrina en un solo aspecto, entendamos todo el paquete ¡no solo los caramelos! No es correcto incidir en un punto, como el gozo, pero es importante mencionarlo ahora por los terribles conceptos que manejan algunos hermanos y que es importante aclarar. No es mi intención centrar el evangelio en el gozo o peor aun, reducirlo solo a eso. El evangelio ¡es transformador! Y eso abarca todos los aspectos de la vida del creyente. 



Amados, debemos meditar en la verdad de Dios que es inmutable y perfecta. No centremos el evangelio en nosotros, SINO EN CRISTO. Busquemos a Dios y rindamos nuestro corazón para que su Santo Espíritu produzca en nosotros aquello que Dios quiere: revelar la vida de su hijo en nosotros. ¿Estás dispuesto a renunciar/negarte a ti mismo? ¿a tus propias expectativas? ¿a tu propia felicidad? Sí, lo repito ¿estas dispuesto a renunciar a aquello que te produce felicidad por causa del evangelio de Cristo?



"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." 2 Corintios 5:17



"Tú diste alegría a mi corazón, Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto." Salmos 4:7



"Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido." Juan 15:11



"En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor." Juan 15:8-10



Que Dios me los bendiga.