24 dic 2008

Mi Navidad 2008

Como en todos los años, cada 25 de Diciembre se celebra la Navidad. Si bien es cierto que es discutible que los cristianos deberían o no celebrar la Navidad debido a su origen pagano (según algunos quieren incidir), es notorio que se aprovecha la ocasión para reunir a la familia y hablar de aquel que una vez vino y vivió para luego morir y darnos "vida en abundancia". Muchas familias se centran más en superficialidades (el arbolito, el nacimiento, las luces, el pavo, pirotécnicos, etc.). 

Más importante que todo ello es que Cristo haya nacido dentro de nosotros, lo demás es vanalidad.

Una vez en noche buena me preguntaron ¿qué significa la Navidad para ti? Todos entendemos navidad como la llegada de Jesús a la Tierra y lo que ello significa. Sabemos lo inmenso de su amor y el supremo sacrificio que el hombre jamás podría realizar. ¿Qué es la navidad? Navidad es Jesucristo. Y otra vez ¿Qué es? Aquí una respuesta...

Dejaste tu trono resplandeciente
y como humano te humillaste hasta la muerte.
Tesoros y aromas vinieron a ofrecerte
magos y pastores con deleite.
Había miradas y expresiones alegres
de esperanza de vida y dicha.
Un Rey quiso destruirte
cual Satanás respirando su furor.
Pero tan humano fuiste mi Jesús
que tuvieron que huir y esconderte
pues peligro estaba al asecho.

Navidad para mí es el día de tu llegada
en un lugar y momento
que jamás querría cambiarlo.
Era un lugar que no es un pesebre
un sitio que no es un mesón
una ciudad que no era Jerusalén
era algo más desfavorable que ello:
algo vacío, solitario y penoso
era un lugar lleno de obscuridad
maltratado con fatiga y desvelo
ocupada de cosas viejas
muebles sucios y polvorientos
su aire era tristeza y dolor.
Un lugar que las personas no ven
y ese lugar es aquel que te entregué
y lo recibiste sin pensarlo tan siquiera un santiamén.
Ese lugar tan inhóspito y sucio
era mi corazón que estaba perdido
y que no mereciendo tanto amor
llegaste para ser siempre mi confort.

Mi vida he entregado a Ti
así como diste la tuya por mí
y así quiero vivir por siempre.
Aunque el mundo no comprenda
yo seguiré por esta senda
y no me avergonzaré de aquello
que con amor y sacrificio me diste.
Gracias Jesús por nacer en mi corazón
y darme la vida que disfruto hoy aquí
desde que te recibí y conocí.
No te dejaré jamás!

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